Fecha 143: Goles son amores, por el Dr. Gentile.

Una de las tantas razones por las que el fútbol es el mejor deporte es esta:
puede ser totalmente injusto.
Y a esa potencial injusticia (si es que hubiese un ente capaz de juzgar que es justo y que no), se le suman los infinitos puntos de vista que caben para analizar un partido de fútbol.
En otros deportes, muy rara vez se gana de suerte, o injustamente.
Tal vez en el hockey, que tiene una dinámica de juego similar a la del fútbol, y no se me ocurre más. O en el box, donde una mano providencial te puede dar la victoria cuando ya estabas perdido.
Pero en el fútbol puede pasar cualquier cosa.
Un equipo puede avasallar al otro, bailarlo, jugar realmente mejor, crear situaciones y el equipo apabullado, en una contra o un córner, puede cambiar la historia. O ni siquiera, porque en el fútbol el empate en 0 es una posibilidad, y hay empates que son victorias. Y derrotas.
Acá empieza otra historia, jugar bien al fútbol incluye saber hacer goles y si un equipo no los supo hacer, entonces no puede hablar de injusticia porque el otro equipo, a pesar de no saber pasar la pelota, no generar ni una oportunidad, y lo peor, ni siquiera intentarlo, se llevo un empate o una victoria “inmerecida”.
Y en eso el fútbol, sigue imitando a la vida:
a veces, un equipo no gana porque a pesar de haber metido el gol, este fue anulado por un juez de línea, un foul previo e inexistente, o la permisividad de referís que dejan que un equipo haga 30 foul para cortar el juego contrario y no va sancionando a los jugadores. Penales no cobrados.
También, para juzgar si un resultado es merecido o no, pueden entrar en el juicio valores de los más diversos: las intenciones, el azar, las rachas, los esquemas, las cábalas, las anti-cábalas, los yetas, los jugadores que no están, los que justo ese día no rindieron y las posibilidades se ramifican al mezclar eso con la pasión por unos colores.
No voy a ponerme con ejemplos porque imagino que, a medida que leen esto, miles de momentos se les vienen a la mente, pero los hinchas lo saben bien: arquero juveniles que debutan ese día por una casualidad y hacen el partido de su vida, tiros en los palos, salvadas providenciales en la línea, y de nuevo: goles mal anulados, penales no cobrados, penales sancionados que no eran foul, manos intencionales o no, todo proveniente de un reglamento que tiene zonas nebulosas, que dejan su significado a la libre interpretación del arbitro, pelotas que pican mal, perros que se cruzan, papelitos que dificultan la visibilidad, bombas de estruendo que caen desde la tribuna, o pedazos de ladrillo y pilas AA.

En el fútbol, dicen, hay una única verdad: el que hace más goles gana.

Pero todas sabemos que no siempre es cierto.

Inter:
Chingal, Ceri, Castro, Tata, Miti.
Un equipo con una defensa más dura y un medio campo duro de roer. Arriba: el Miti.

Milan:
Coki, Dieguito, Luchi, Fede, Santi.
Mucha potencia arriba y dinámica en el fondo para pasar al ataque. Podrá un equipo sin un mediocampista clásico ganar en Fútbol Barrial?

Arranca el partido y el calor es el jugador número 20.
Si, porque te hace sentir que estás jugando con un tipo a caballito.
Durísmo este verano, creo yo que sin precedentes.
Pero el fútbol, como el tiempo, no para.
En los primeros minutos, el espectáculo es deslucido. La pelota no se deja dominar y hay pocas situaciones de gol. Inter parece mejor parado, pero las constantes subidas de Luchi y Dieguito hacen que la balanza se equilibre.
Inter se apura y lleva la pelota directamente desde el arco hasta la zona: ya con pelotazos o desde el saque de arco. Eso favorece a Milan que no tiene un 5 clásico pero que, así, tampoco lo necesita.
Así y todo Inter es más. Coki se luce con 2 tapadas espectaculares ante sendas voleas de Ceri, que tal vez nunca en su vida pueda repetir.
Pero el partido es chato y a los 20 minutos nos encontramos con que sigue 0 a 0.
Pero esto no duraría para siempre.
Inter se da cuenta de que el negocio está en el toque, en mitad de campo. Tata empieza a agarrar la manija del juego, tocando simple pero constante, obligando a Luchi y a Dieguito a salir lejos. Y ahí es donde se empieza a notar que Milan solo tiene 2 jugadores para la marca.
Y la apertura del partido llegó de la mano del Tata y el Miti, que pivoteó para que el Tata llegue de frente y rompa el arco.
Muchos pensaron que ahora el partido se abriría para Inter, pero el empate del Milan no se iba a hacer esperar. Fede buscó el arco, la bola iba a afuera, pero Castro, de gran partido, no pudo evitar el roce y la pelota se metió en el segundo palo. Gol de Fede y el partido 1 a 1.
A esta altura se habrán dado cuenta de que no fue un gran espectáculo, aunque si fue un partido muy divertido para jugarlo. Luchado y trabado en todos los sectores, con una superioridad latente del Inter, pero la oposición y el amor propio del Milan hicieron que el partido sea muy parejo.
Miti, a pesar de no tener participación en el marcador hasta ese momento hizo una tarea de desgaste importante, generando huecos y exigiendo a Coki en varias oportunidades.
En Milan, Fede y Santi se superponen, uno de los dos siempre está fuera de lugar. Así y todo, logran enhebrar una jugada muy buena que define Santi y tapa el Chingal. No era mucho para el Milan que no pudo encontrar una fórmula para la creación de jugadas.
Al Inter, en cambio, le costó 45 minutos encontrar y pulir la forma, pero al final lo logró: entre Tata y Miti se encargaron de liquidar el partido en 10 minutos.
Vendría el 2 a 1, de la mano (mejor dicho el pie) del Miti.
Después el 3 a 1 del Tata, y al Milan no le quedaba tiempo ni fuerzas para intentar una remontada.
4 goles de Tata y 3 del Miti dejaron el resultado final en 7 para el Inter, 1 para Milan.
El resultado fue muy exagerado, el partido fue más parejo, pero, se sabe, goles son amores.

Nunca supe exactamente que quiere decir esa frase.

Seguro el Miti lo puede explicar muy bien.


Estadio: Cach Nou.
Asistencia: Nula.
Detalle: el partido fue suspendido a 5 del final por una entorsis de tobillo sufrida por Luchi.

Premio Chamigo: a Castro. Impasable. Mucha entrega y sacrificio, está teniendo un comienzo de año inmejorable.

Premio Mono con Manija: a Tata. Pudo ganar la pulseada en el medio y adueñarse del partido. Terminó siendo goleador y figura.

Premio Otra vez será?: a Ceri. Podrá meter alguna vez una volea como las 2 que le sacó Coki? Esperemos.

Puntajes:
Inter:

Chingal 6,5
Ceri 6,5
Castro 7
Tata 8 (4 goles)
Miti 7 (3 goles)
Promedio: 7

Milan:

Koki 6,5
Dieguito 5
Luchi 5,5
Fede 5 (1 gol)
Santi 4,5
Promedio: 5,3