Corresponsal




SEMIFINAL DE LA CHAMPIONS LEAGUE
BARCELONA - MANCHESTER


"El que mucho aBarça..."



Miércoles 23 de abril, luego de varios días de lluvia el cielo pareció abrirse para presenciar una semifinal de Champions dura, un duelo de titanes, de dos grandes históricos de Europa, de dos pesos pesados del fútbol: FCBarcelona - Manchester Utd!!!
Arribé al Aeropuerto Internacional El Prat a las 18:30 horas con tiempo más que suficiente para llegar al estadio antes del comienzo del cotejo. Previa espera de unos minutos, mi contacto en el club culé (Eric Gull, jugador de balonmano y bebedor de cerveza profesional) paso a recogerme para dirigirnos al Camp Nou. Ya en el camino se palpitaba la euforia, la tensión, la ansiedad de una ciudad que sabía que en sus entrañas se disputaría un match importantísimo, crucial, para sus aspiraciones de lograr algo este año, con la sombra de un Real Madrid a pasitos de conseguir otra Liga. El colorido en las calles a medida que nos acercabamos era impresionante, una postal pintada en azul y rojo, en blaugrana, con algunos destellos rubios y colorados mezclados entre la muchedumbre.



El ingreso al estadio fue sencillo ya que teníamos estacionamiento asignado dentro del club y credenciales que nos permitian acceder a cualquier ubicación del Camp Nou (bien la organización). Situados ya sobre el palco oficial, nos dedicamos a disfrutar la previa. Honestamente, que belleza: la entrada en calor de los equipos con música de fondo (pusieron el tema de Rocky, quizá porque pensaban que ganar ante el MU era heróico), el interminable ingreso de la afición, los cánticos constantes, el armado del circulo central y la salida de los equipos con el himno del certamen, los miles de flashes, los ultras culés que transpiraban tensión, precioso. Y después vino el partido.
A los dos minutos de juego, cuando todavía no habíamos tomado asiento (nunca tomamos asiento, ya que estaba llena la cancha), un córner para el MU deriva en un disparo de C. Ronaldo que Gaby Milito detiene con las manos en el área chica: penal y un Camp Nou enmudecido. Sobre el arco de Víctor Valdés avanza un frente de nubes negro, como una ironía de la naturaleza dirigida a este Barsa golpeado, que se enfrenta ahora a la sentencia desde los 12 pasos al pie de C. Ronaldo, el chico fantástico, el batipibe, el niño de los 100 millones... el que impacta el parante trasero del arco desperdiciando una chance única. La de poner al frente al Manchester, la de poner presión al Barsa, la de poner interesante este partido. Lo que siguió no es digno de ser contado minuto a minuto, mejor hablar de un equipo y del otro.

BARCELONA: Alcanzó en el campo lo que hace mucho tiempo no lograba, control. Tuvo la pelota, la distribuyó, la cuidó, la manejo a desgano, pero se olvidó del gol. No sólo de concretarlo, sino de buscarlo. Tanto tuvo la pelota que pareció más un desafío al loco que un partido. Frío y displiscente, sus jugadas se diluían al borde del área grande o morian por la línea de fondo en forma de pelotas profundas sin precisión. Eto estuvo impreciso en todas y Messi, la esperanza del partido, se cansó de rebotar contra la defensa. Una buena opción hubiera sido probar de afuera, pero no había quien pateara y si lo había, decidió esconderse. El ingreso de Bojan nada aporto y Henry entró demasiado tarde. Si bien es verdad que el Barcelona fue dueño absoluto del partido, también es cierto que lo fue para alcanzar nada.
MANCHESTER UNITED: Como expresar el juego del Manchester sin caer en excesos, sin ser extremistas, sin incurrir en expresiones hirientes. HIJOS DE MIL PUTAS!!!!! Lo del Manchester fue sencillamente LAMENTABLE. Penoso a los ojos, tristisimo y paupérrimo. Se podrá caer ahora en el facilismo de decir que hizo su juego, que fue a aguantar el cero esperando la vuelta, que se plantó para desesperar a su rival y pegar de contra, pero todos estos argumentos (a mi criterio pequeños para un grande) no explican porque mierda jugaron tan mal. C. Ronaldo, el Batimarica, el pibe lágrima, DEJA DE TIRARTE NENE, JUGA!!! y Rooney, a los 40 minutos descubrimos a Rooney en la cancha, parecía el gordito que le decis "entrá che" cuando te falta uno. Un pase por Dios, un sólo pase bien den que les pagan fortuna!!!
En fin, un espectáculo excelente, con mucha previa, mucho color en las tribunas, pero muy poco en el campo.
Champions, semifinal, Barsa Manchester, era mucho si encima se cagaban a pelotazos!!!