FECHA 48: “El Juego Perfecto”

En la actualidad uno abre los diarios, ve los noticieros, escucha algún programa de radio y se choca de narices contra el exitismo. Se lee sobre un técnico que al segundo partido es rechazado, un equipo silbado a la tercera fecha, un jugador puesto en duda porque hace dos partidos que no convierte, la voracidad elevada a la décima potencia. Uno se dispone a ver un partido por televisión y a los 15 minutos los comentaristas ya piden goles, de uno y otro lado, incluso antes de empezar vaticinan un resultado abultado. Ve el resumen por la noche y escucha un “32 goles, una buena fecha”. Nadie va a poner en duda acá que el gol es (sino lo más lindo) una de las cosas más hermosas del fútbol. Pero ¿es esto garantía de un hermoso partido?, ¿alguno puede afirmar acá que fue un partido vibrante el 7 – 1 de Boca sobre San Lorenzo?, ¿o apasionante el 7 – 0 de Estudiantes sobre Gimnasia?, ¿o bien jugado el 4 – 0 reciente del América sobre Banfield? Sin dudas son partidos distintos que tiene su valor y guardan una inmensa felicidad y orgullo para el vencedor, pero ¿no quedan acaso marcados a fuego aquellos cotejos peleados, con buen pie, que dejan el marcador abierto hasta el final?, ¿esos duelos titánicos y parejos donde ambos equipos van y vienen, en igualdad de condiciones, poniendo todo, afilando bien el pie y agudizando la inteligencia para quebrar el cero?. No es intención de este cronista afirmar que muchos goles es algo malo, pero los partidos que gustan están más allá de los goles, se marcan por la paridad, el buen pie, la limpieza en el juego, la lucha y el desafío que el cotejo presenta. En este marco, el partido de ayer, con un marcador de 1 – 0 (SISI, UNO A CERO) fue un match hermoso, apasionante, bien jugado, sin discusiones y con mucha elegancia, un partido de galeras y overoles, de perfume francés y sudor, de mente y cuerpo, un juego perfecto.
De un lado el equipo A, formado por Lucho al arco, Fede y Tata en defensa, Juanma al medio y el Miti como centro delantero. Del otro lado el equipo B, armado por Martin al arco, Ceri y 4Chi a la defensa, Dami al medio y diega de 9.
Para describir este partido la idea era hacer el reporte habitual, comentando la evolución del mismo, pero en este caso es imposible. El partido no se fue modificando, ni los dibujos cambiando, ni se desarrollo con altibajos, fue parejo desde el minuto cero y duró hasta su fin. Todas las partes se compensaron, cada jugador encontró su justa medida y cada intento fue resistido con igual perfección. Mientras Juan intentaba hacer sus trepadas diagonales 4Chi lo cerraba, el Miti intentaba y Ceri lo cubría, Fede se proyectaba por la punta y era perseguido por Diega, Dami contenía los embates del Tata. Del otro lado Diega era marcado por Fede, Dami se arrancaba la cabeza para pasar pero el Tata lo dominaba, y las subidas de 4Chi y el Ceri eran sofocadas por Juanma y el Miti. Un nivel de equipo e individual excelente que se mantuvo todo el partido. Con lo cual, haremos sólo hincapié en los tips relevantes que marcaron el match.
- Lesión de 4Chi: A la mitad del partido, un choque común y corriente, de esos en los cuales nada sucede, resiente la lesión de rodilla de 4Chi que debe abandonar el campo de juego, dejando su lugar a Marceibu quien estaba realizando la producción fotográfica del Match. Este cambio modificó posicionalmente al equipo B, que bajó a Diega a la defensa para dejar de delantero a Marceibu. Sin embargo, el nivel no mermó y se mantuvo como al principio.
- Gigantes al arco: Con el correr de los minutos ambos equipos fueron aguzando su creatividad para crear los espacios necesarios para lastimar. De a poco, de un lado y del otro, las chances de gol fueron en aumento. Sin embargo acá entraron en juego los arqueros, dos titanes que jugaron un partido brillante, evitando una y otra vez el gol, sumiendo de a poco a sus rivales en la frustración.
- El gol: Como un oasis en el desierto, como un plato de polenta en la india, como un caño tirado por Schiavi, así se vivió el gol del partido, el único, el que casi sobre el final abrió el marcador y permitió quebrar el cero.
- Lesión de Tata: Casi en tiempo cumplido, una pelota trabada con Ceri genera un movimiento desafortunado para el Tata, que debe abandonar la cancha con probable esguince. “Mentiron” se escuchaba, “arrugó” gritó alguno, pero este cronista se remite a las pruebas y nada de eso le consta.
Final de un partido que dió para mucho pero no daba para más, que demostró belleza, intensidad, sudor, compromiso y limpieza. Un cotejo hermoso de principio a fin, un duelo de gladiadores con frac, de obreros con esmoquin, un juego perfecto.
Perla Blanca: La buena leche. En un partido vibrante, apasionante, de máxima concentración y jugado al límite, no se destacó ni una sola discusión innecesaria. Que siga así!!!
Perla Blanca II: Luego de la lesión de Tata, se jugó un partidito potreril 4 contra 4 de 10 minutos. Entre muchos lujos, se vió una trepada de Martin desde el arco hasta el área rival, y ante la salida de Lucho amago pasarlo y le definió de taco. Nació el BUÑUELUJO!!!!